Cuando una adolescente da a luz, su futuro y el futuro de su bebé se ven comprometidos. Comparadas con otras niñas de su edad, las madres adolescentes tienen menos probabilidad de terminar la escuela secundaria superior (high school) y más probabilidad de vivir en pobreza. En comparación con mujeres embarazadas de 20 años o más de edad, es menos probable que las adolescentes embarazadas de 15-19 años reciban atención prenatal y suban de peso de manera adecuada, y más probable que fumen. Estos factores también están asociados a problemas de nacimiento.
En 2006, nacieron un total de 435,427 bebés de madres entre 15 y 19 años de edad, lo que constituye una tasa de natalidad de 41.9 nacimientos vivos por cada 1,000 madres en este grupo de edades.1 Más del 80% de estos nacimientos no fueron planificados, es decir, se dieron antes de lo deseado o sencillamente no eran deseados.2 Aun cuando las tasas de embarazos y natalidad entre las niñas de 15-19 años de edad han disminuido en un 34% desde 1991, éstas aumentaron por primera vez en 2006 (de 40.5 por cada mil mujeres en este grupo de edades, en 2005, a 41.9 en 2006).1 Es muy pronto para determinar si este aumento constituye una tendencia o si se trata solo de una fluctuación de las tasas de nacimiento entre adolescentes.
La información por estado está disponible en inglés en el siguiente enlace National Campaign to Prevent Teen and Unplanned Pregnancy.*
Disparidades de salud
Existen disparidades importantes relacionadas con las tasas de embarazos, natalidad, enfermedades de transmisión sexual (ETS) y VIH. En 2005, Washington, D.C. registró la tasa más alta de natalidad entre adolescentes en el país (63.4 por 1,000); mientras que las tasas más altas por estado se registraron en Texas y Nuevo México (con 61.6 cada uno); la tasa más baja (17.9) se registró en Nuevo Hampshire.4 En 2006, la tasa general de natalidad entre jóvenes de 15-19 años de edad fue de 41.9, sin embargo,
- la tasa fue de 83 entre las hispanas (dos veces más alta que la tasa general),
- 63.7 entre las adolescentes negras no hispanas (no obstante, la tasa de embarazos entre las adolescentes negras es un tanto más alta que entre las hispanas),
- 54.7 entre las indoamericanas y nativas de Alaska, y
- 26.6 entre las blancas no hispanas.
El 69% de los casos de VIH/SIDA diagnosticados entre adolescentes de 13 a 19 años de edad en 2005 correspondió a jóvenes de raza negra, aun cuando solo el 17% de los jóvenes en los 33 estados que reportaron esta información eran de esta raza. La transmisión del virus del VIH por contacto sexual de hombre a hombre fue la causa de la gran mayoría (más del 75%) de los casos de VIH/SIDA en hombres jóvenes de 13 a 24 años de edad.5 La principal ruta de transmisión del VIH/SIDA entre las mujeres de 13 a 24 años de edad fue el contacto heterosexual (85% de los casos).5Según el informe de vigilancia de las ETS 2006 de los CDC en inglés (2006 STD Surveillance Report ), las tasas de todas las ETS fueron más altas entre las minorías raciales y étnicas que entre los blancos, a excepción de los asiáticos y los provenientes de las islas del Pacífico. Si bien algunas de estas disparidades puede que se deban a un aumento de los exámenes de detección y del reporte de casos en ciertas poblaciones en sitios como los dispensarios de salud, todavía queda mucho por hacer para mejorar la promoción de la salud y los esfuerzos de prevención entre los jóvenes y las comunidades que enfrentan estas disparidades con respecto a la salud reproductiva en adolescentes.
Para obtener más información sobre este tema, visite la página (en inglés) Health Disparities in HIV/AIDS, Viral Hepatitis, STDs, and TB.
¿Qué más debe hacerse?
Al comparar Estados Unidos con otros países, se deduce que podría hacer más para disminuir sus tasas de natalidad y de embarazos en adolescentes, ya que estas ocupan el segundo lugar en comparación con las de 48 países del mundo desarrollado.3Estos datos indican que, en relación con la edad cuando comienzan la actividad sexual y la frecuencia de sus relaciones sexuales, la conducta sexual de los adolescentes en Estados Unidos es similar a la de los adolescentes en otros países desarrollados. Sin embargo, el uso de anticonceptivos o el uso permanente de otros métodos efectivos para evitar el embarazo tiende a ser menor entre las adolescentes en Estados Unidos que en otros países desarrollados.6 En informes más recientes, se indica que el 77% del descenso que se ha observado en las tasas de embarazos entre adolescentes de 15 a 17 años de edad, en Estados Unidos, se debe al aumento en el uso de anticonceptivos, mientras que el 23% de este descenso se debe a que han disminuido las relaciones sexuales entre adolescentes.7 Los datos indican que, entre las adolescentes de más edad (18 y 19 años), la disminución del riesgo de embarazos, en su totalidad, se debe a un aumento del uso de anticonceptivos. 7 Organizaciones que promueven la prevención del embarazo en adolescentes, como Advocates for Youth* y National Campaign to Prevent Teen Pregnancy en inglés). han identificado programas efectivos para promover tomas de decisiones sanas entre adolescentes, como reducir el número de parejas, posponer la iniciación de las relaciones sexuales y aumentar el uso de anticonceptivos y condones. Aun cuando estos programas son prometedores, aún queda mucho por hacer para identificar otras intervenciones innovadoras para contrarrestar la manera como la sociedad, la cultura y el ambiente influyen en el embarazo en adolescentes. También se necesitan mejores vías para hacer que los adolescentes aborden la prevención del embarazo desde perspectivas basadas en evidencias, de manera que se generalice el uso de intervenciones más efectivas.
Fuente:
Hamilton BE, Martin JA, Ventura SJ. Births: preliminary data for 2006. National Vital Statistics Reports 2007;56(7).
Chandra A, Martinez GM, Mosher WD, Abma JC, Jones J. Fertility, family planning, and reproductive health of U.S. women: data from the 2002 National Survey of Family Growth. Vital Health Statistics 2005;23(25).
Singh S and Darroch JE. Adolescent Pregnancy and childbearing levels and trends in developed countries. Family Planning Perspectives 2000;32(1):14–23. Disponible en http://www.guttmacher.org/pubs/journals/3201400.html* (Consultada el 6 de junio de 2007).
Martin JA, Hamilton BE, Sutton PD, Ventura SJ, Menacker F, Kirmeyer S, Muson ML. Birth: Final data for 2005. National vital statistics reports 2007;56(6).
CDC, HIV/AIDS surveillance in adolescents and young adults (through 2005). Disponible en http://www.cdc.gov/hiv/topics/surveillance/resources/slides/adolescents/index.htm.
Darroch JE, Singh S, Frost JJ, and the Study Team. Differences in teen pregnancy rates among five developed countries: the roles of sexual activity and contraceptive use. Family Planning Perspectives 2001;33(6):244–250,281.
Santelli JS, Lindberg LD, Finer LB, Singh S. Explaining recent declines in adolescent pregnancy in the United States: the contributions of abstinence and improved contraceptive use. American Journal of Public Health 2007;97(1):150–156.
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