¿Se trata de una urgencia (emergencia) médica?

The Nemours Foundation

(Is It a Medical Emergency?)

Incluso los niños que están sanos se lesionan o enferman a veces. En algunos casos, a usted le entrará el pánico y querrá llevar a su hijo sin perder ni un minuto al servicio de urgencias médicas del hospital más cercano. En otros casos, le resultará más difícil determinar si una lesión o enfermedad requiere la atención inmediata de un profesional de la salud o si puede atender a su hijo usted mismo sin salir de casa.

Básicamente, distintos problemas requieren distintos niveles de atención. Y, cuando su hijo necesite algún tipo de atención médica, usted tendrá muchas opciones diferentes:

  • Tratarlo en casa. Muchas lesiones y enfermedades menores, incluyendo algunos cortes, algunas erupciones cutáneas, los resfriados, los rasguños, los ataques de tos y los moretones, se pueden tratar en el entorno doméstico con curas y medicamentos de venta sin receta médica.
  • Llamar al pediatra. Esta suele ser una buena opción en la mayoría de los casos. Si usted tiene dudas sobre el nivel de cuidados médicos que necesita su hijo, el pediatra —o una enfermera que trabaje en su consulta— podrá indicarle los pasos a seguir en cada caso.
  • Llevarlo a un centro de urgencias. Un centro de urgencias puede ser una buena opción por la noche o en fin de semana, cuando la consulta del pediatra de su hijo esté cerrada, aunque no se trate necesariamente de una urgencia médica. En este tipo de centros sanitarios, generalmente se hacen radiografías, se ponen puntos y grapas y se atienden las lesiones menores que, aunque no suponen ninguna amenaza para la vida del paciente, requieren atención médica en el mismo día.
  • Llevarlo al servicio de urgencias de un hospital. Los servicios de urgencias hospitalarios pueden tratar un amplio abanico de problemas de salud graves, como las hemorragias importantes, los traumatismos craneoencefálicos, las convulsiones, la meningitis, las dificultades respiratorias, la deshidratación y las infecciones bacterianas.
  • Llamar al número de teléfono de emergencia (911 en los Estados Unidos). Algunas situaciones son tan graves que usted necesitará la ayuda de personal médico preparado para transportar a su hijo al hospital. Esas situaciones incluyen haber sufrido un accidente de tráfico, haberse hecho una lesión importante en la cabeza o el cuello, haber ingerido una dosis excesiva de determinado medicamento y no despertarse, no respirar o estar poniéndose azul. En estos casos, es mejor llamar al 911 y pedir una ambulancia.

En calidad de padre, es difícil hacer este tipo de evaluaciones sin tener un título de medicina. Usted no querrá llevar a su hijo a toda prisa a un servicio de urgencias hospitalarias si no se trata realmente de una urgencia y puede esperar a pedir hora con el pediatra. Pero, por otro lado, tampoco querrá dudar y perder un tiempo precioso para solicitar atención médica si su hijo necesita un tratamiento inmediato. Si tiene dudas, lo mejor que puede hacer es llamar al pediatra del niño. A medida que su hijo vaya creciendo —e inevitablemente vaya contrayendo más enfermedades y teniendo más accidentes— usted aprenderá a confiar en sí mismo a la hora de decidir cuándo se trata de una urgencia médica y cuándo no.

Recuerde que en aquellos casos en que usted sepa que el problema de su hijo es leve, es mejor que vaya a un centro de urgencias, lleve al niño al pediatra o trate el problema en casa, en vez de llevarlo al servicio de urgencias de un hospital porque, cuanta más gente acude a estos servicios por problemas médicos que no son urgentes, más tiempo tiene que esperar todo el mundo para ser atendido. Si usted duda sobre si el problema de salud de su hijo es o no una urgencia médica, llame al pediatra.

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